22 de abril de 2011

SÁBADO SANTO, EN AREQUIPA

En este día se conmemora la soledad de María en varias iglesias de Arequipa y se realiza el "ejercicio de la soledad", en una de las más antiguas devociones de Semana Santa, este ejercicio se da luego de que Cristo es sepultado, se reza ante la efigie de la Virgen de los Dolores o Dolorosa, a cuya imagen se le va quitando una espada de dolor de su corazón al término del rezo correspondiente a cada uno de sus siete dolores espirituales. La devoción más representativa es la que se celebra en el templo de San Francisco, lugar de donde además, sale en procesión la Virgen de las Angustias.

A la medianoche, justo en el cambio de día del viernes para el sábado, en tiempos pasados, recorría las calles de la ciudad una procesión exclusiva para hombres, los cuales llevaban en andas a la Virgen de los Dolores del templo de La Merced. la varonil concurrencia en algunas ocasiones se flagelaba a sí misma y recorría la procesión cantando y orando.

Anteriormente este día era de regocijo porque se anunciaba la vuelta a la vida del salvador, se entonaba el "Gloria in excelcis deo", se echaban al vuelo las campanas, sonaba el órgano y caía el velo del templo; había una gran alegría y se encendían multitudes de cohetillos, sonaban los pitos y las bocinas de los vehículos, se reestablecía el tráfico y las banderas eran izadas por todo lo alto, también en este día se realizaba la quema de Judas, todo para que el domingo se celebrase de manera más religiosa la resurrección de Cristo; sin embargo, desde 1952, por disposición de Su Santidad Pío XII, el duelo continuaba el sábado y las celebraciones se pasaron para el día domingo.

Es por ello que actualmente el sábado se celebra como en los primeros días del cristianismo, es decir que es un día de soledad, meditación y silencio.

Este día es resaltante la misa, en casi todas las iglesias de Arequipa, en la que se realiza la ceremonia de la luz, evento en el que se consagra el fuego y el cirio pascual, en este caso se saca fuego de un pedernal, se le bendice y se enciende una vela de tres luces en representación del misterio de la Santísima Trinidad, luego se bendice el cirio pascual y los granos de inciencio que tiene incrustados posteriormente se enciende el cirio para indicar la resurrección del hijo de Dios.

En tiempos pasados destacaba, en la bendición del cirio pascual, el canto de la "Angélica", un himno lírico atribuido a San Agustín, la cantaba un diácono, el canto llegaba a su máxima expresión cuando se colocaban los granos de inciencio en el cirio, momento en el que también la gente aprovechaba para pedirle diversos favores a Dios.

Durante el siglo XIX y parte del XX, se hizo costumbre, durante la noche del paso del sábado al domingo de resurrección, el robo de gallinas a los vecinos que criaban estas aves, ello se producía cuando todos salían a las procesiones. Cuenta la tradición que el caldo de pascua era más sabroso si se cocinaba con una gallina robada.