28 de febrero de 2011

TARTAMUDEZ, DISFUNCIÓN QUE NO RESTA MÉRITOS

El rey George VI, monarca entre 1936 y 1952 del Reino Unido de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte y último emperador de la India (1936-1950), vivió algunos momentos difíciles en su vida. Mueve los labios para hablar, pero la palabra no sale, se traba. La película “El discurso del rey” se encarga de darle visibilidad a una disfunción que afecta a millones de personas en el mundo: la “tartamudez” y que han sabido sobrellevar reyes, artistas y políticos e incluso personalidades desde el origen de la humanidad.

La tartamudez se presenta en el 1% de la población mundial, motivo por el cual muchos recurren a consultorios sin obtener respuestas exitosas, como se observa en la película comentada. El terapeuta de habla Mr. Logue vincula la tartamudez con la emoción, buscando un origen psicológico de la misma al hacerle preguntas al rey sobre su niñez. Es un hecho comprobado científicamente que no existe relación alguna que vincule la tartamudez con la ansiedad. Los nervios no causan la tartamudez. Tampoco es cierto que las personas que tartamudean sean propensas a experimentar nerviosismo, temor, ansiedad o vergüenza. Estas personas tienen las mismas características de personalidad que aquellas personas que no tartamudean.

Un error frecuente es decirle a la persona que “respire profundamente antes de hablar” o que “piense lo que quiere decir antes de hacerlo”. Nuestra actitud con la cual podemos ayudar a quien tartamudea es escucharlo pacientemente y no intentar terminarle las oraciones. Nicole Kidman dijo que la temática de “El discurso del rey” la sensibilizó, porque tenía tartamudez de chica: “Recuerdo a todas las personas diciéndome: ‘piensa, organiza lo que quieres decir y luego habla’”.

El guionista de “El discurso del rey”, David Seidler, también es tartamudo y en la película se observa que el gran primer ministro Winston Churchill comenta con el rey sobre su problema de tartamudez.

El tratamiento con fonoaudiólogos o terapeutas de lenguaje especializados en tartamudez ayuda a mejorar la fluidez en el habla, tratando el síntoma y no la causa, y por ello la terapia solamente es efectiva cuando la persona que tartamudea cumple fiel y constantemente las indicaciones y técnicas prescritas.

Cabe destacar que la cercana relación entre el rey George y el terapeuta Logue fue de extrema importancia para el éxito del rey. Además, es importante mencionar que Logue no curó la tartamudez del rey, pero fue su compañero constante en sus grandes discursos. El actor Colin Firth comenta en una entrevista que si hubiera aparecido que el rey estaba curado, esto sería una mentira.

En cuanto a los tratamientos farmacológicos, existen dos medicamentos que actualmente se encuentran en fase de experimentación: pagoclone y asenapine.

El rey George VI no se escondió del mundo. Él trató de esforzarse, buscó ayuda y fue persistente en su tratamiento.

El éxito está en desarrollar sentimientos saludables sobre el habla, en no ocultar la tartamudez, en entender y accionar frente a la tartamudez. Busque ayuda especializada. ¡Siempre se podrá salir adelante!