30 de octubre de 2010

ENTRE GUITARRAS, BRUJAS Y PROFESORAS

Nuevamente llegamos a esta época del año en que se mezclan dos festividades muy queridas por distintos grupos de población, por un lado, para deleite de los niños y jóvenes: Halloween y por otro lado, para los mas adultos tienen el Día de la Canción  Criolla. Quienes me conocen saben perfectamente que no salgo a festejar ninguna de las anteriores festividades, de hecho tengo cierto recelo a las reuniones sociales, pero eso no me excluye de comentarles algo.

El día jueves, que es el último día de la semana que trabajo en el colegio, a las profesoras de primaria e inicial no se les ocurrió mejor idea que organizar una fiesta de Halloween para el día viernes en todo el colegio, sin duda la noticia llamó mi atención y como simple observador sociológico que soy no dije nada en todo el día. Las profesoras, cual fiesta patronal o santoral, se movían de arriba hacia abajo, haciendo los preparativos para que "todo salga bien". Me tocaban las últimas horas en el aula de 3° "A" de secundaria, ese día les estaba pasando un vídeo a los muchachos, y las profesoras de primaria, para ver si ya había terminado mi clase, enviaron a uno de sus niños a ver su había concluido, lo que me molestó, ya que no les costaba nada acercase y preguntármelo personalmente; en fin les agradezco el gesto de no hablar conmigo.

A la hora de salida me informaron de qué se trataba la cuestión, era para organizar la fiesta de Halloween, a lo que le comenté a la secretaria (que por cierto es familiar de una de las profesoras de primaria), que si bien es cierto que los alumnos de secundaria ya estaban "alienados" con esa idea de los disfraces, a los pequeños de inicial y primaria deberían de hacerles hacer una fiesta criolla para de esta manera incentivar ese sentimiento de peruanidad que tanto nos hace falta, obviamente no encontré respuesta afirmativa por parte de las autoridades del colegio, solo de algunos profesores que estaban cerca de la oficina donde me encontraba conversando. Luego de lo cual me retiré a mi domicilio.

Cada uno puede festejar lo que mejor le parezca y personalmente no soy un nacionalista ferviente ni afiebrado, pro el contrario creo en la libertad de la persona para que haga lo que mejor crea, siempre y cundo no perjudique a los demás; pero no podemos exigir identidad, respeto y civismo, si no comenzamos a querer y a respetar lo nuestro...y esa labor comienza en la educación primaria.

29 de octubre de 2010

NO HAY MUERTO MALO

Hace pocas horas se dio cuenta del fallecimiento de quien fuera uno de los mejores presidentes que ha tenido la República de Argentina, me refiero a Néstor Kirchner, quien luego de ser internado en una clínica local del sur de Argentina, producto de un mal al corazón, falleció  a las 8 de la mañana.


FUNERALES DE NÉSTOR KIRCHNER

No podemos negar y hasta reconocer la inigualable labor que realizó como presidente luego de la terrible crisis en la que vivían los argentinos, ayudando a la recuperación económica de su país, incluso hasta llegar a cancelar la totalidad de la deuda externa de su país.

Pero también, durante su gobierno, incrementó en casi 7 veces su patrimonio familiar, del que hoy es heredera su viuda y presidenta, Cristina Fernández el cual  bordea los 8 millones de euros, hasta el momento de su muerte fue acusado de enriquecimiento ilícito y malos manejos del tesoro público; sin contar las fuertes críticas nacionales e internacionales hacia la pareja presidencial por los múltiples intentos de mordaza a la libertad de prensa en el país de las parrillas.

Como dice el dicho, "No hay muerto malo", todos se acuerdan de sus buenas acciones y de sus buenas obras, llegando incluso a endiosar al sujeto (en este caso al Néstor Kirchner), pero un hombre (varón o mujer) es producto tanto de sus aciertos como de sus errores, para bien o para mal. Al fin de cuentas la historia será la que juzgue.

28 de octubre de 2010

CORRUPCIÓN EN EL PERÚ: 2010

Según el cristal con que se mire, el Índice de Corrupción 2010 de Transparencia Internacional, difundido ayer en Alemania, podría para algunos no ser motivo de alarma, mientras que a otros podría causarles preocupación. Aunque el país ha caído tres puestos –del 75 al 78– sigue teniendo casi el mismo puntaje que hace cinco años: estamos a mitad de tabla, pero tampoco hemos empeorado.

Los 3,5 puntos obtenidos por el Perú este año lo ubican más cerca de Venezuela, que con dos puntos está en el último lugar del continente, pero lo alejan más de Chile, que tiene el doble de puntos y que mejoró cuatro posiciones esta vez.

Samuel Rotta, de Pro Ética, capítulo de Transparencia Internacional en el Perú, confirmó que el país se mantiene en ese mismo nivel desde hace varios años. Ello demuestra –aseguró– que existe la percepción de que no se está avanzando en la lucha contra la corrupción. Asimismo, señaló que también hay la percepción de que se está a finales de un gobierno que ya no puede hacer nada contra esa lacra.

En cambio, para el congresista aprista y ex presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén, ese Índice de Corrupción está basado en percepciones de instituciones y ciudadanos que reflejan que no tienen confianza en el Estado. Refirió que desde el 2000, los gobiernos sucesivos desactivaron el aparato de corrupción instalado sobre la administración pública en la década del 90 y se dio la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, que obliga a las entidades públicas a “transparentar sus gastos”.

Sin embargo, para el presidente de la Cámara de Comercio de Lima, Carlos Durand, la lucha contra la corrupción debe ser parte de la agenda permanente a favor de la institucionalidad que debe tener el Ejecutivo, las regiones y los municipios. “Es necesario elevar la confiabilidad en las instituciones”, agregó.

En ese mismo sentido, el ex presidente de la Confiep, José Miguel Morales, enfatizó que sigue siendo un tema pendiente la reforma de los trámites estatales, especialmente en los gobiernos municipales. Por ese motivo, propuso que ese tipo de trámites se informaticen. También enfatizó que la lucha contra la corrupción debería ser parte de una política general y no solo prácticas aisladas como las que se están dando.

Aunque reconoció que falta agilizar muchos trámites estatales, Velásquez Quesquén aseguró que en lo que iba del gobierno aprista se habían eliminado unos 5.200 trámites en toda la administración pública.

¿Y LOS CIUDADANOS?
Algo más crítico, el ex procurador anticorrupción Ronald Gamarra señaló que salvo los años 2001-2003, en que hubo un fuerte rechazo hacia la corrupción, desde el 2004 los gobiernos no han continuado con la reforma del Estado para hacer frente a esa lacra. Refirió que no se ha diseñado un plan nacional contra la corrupción y, además, consideró muy débiles las respuestas de los gobiernos ante actos de corrupción cometidos por sus funcionarios. Señaló también que falta mejorar el sistema de trámites ante el Estado, pues se sigue permitiendo que haya normas que puedan tener varias interpretaciones por parte del servidor público.

Asimismo, indicó que tampoco ha habido una campaña para fomentar la transparencia en la ciudadanía, que también es un elemento fundamental en la lucha contra la corrupción. Al respecto, el presidente de la Cámara de Comercio de Lima sostuvo que el sector privado y el Estado debían trabajar una estrategia para erradicar la corrupción del país.

CLAVES
El Índice de Corrupción de Transparencia Internacional se basa en información del Banco Mundial, de la Universidad de Columbia, de Gallup International, del Foro Económico Mundial y de calificadoras de riesgos. Según esa entidad, la corrupción complica la lucha contra la pobreza, la inestabilidad financiera y el cambio climático. Asimismo, recomienda aplicar la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. El Perú ratificó dicho acuerdo en el 2004. Transparencia también pidió a los países desarrollados mejorar su lucha contra la corrupción, cuyos niveles no habían mejorado.

25 de octubre de 2010

DE LOS CLÁSICOS POLÍTICOS

Siguiendo con la presentación de algunos textos recientemente adquiridos, me detendré en este libro, que si bien es cierto su primera edición es de 1993, recientemente se ha publicado su tercera edición, me refiero a "De los clásicos políticos" de Enrique Suárez-Iñiguez.

Comprender los fenómenos políticos, no solo se basa en la política como acto práctico, sino pasa por el entendimiento y conocimiento del amplio y, muchas veces, tediosos marco teórico que trae consigo. El profesor Suárez hace un gran esfuerzo por sintetizar el pensamiento político clásico, moderno y contemporáneo, resaltando a los autores que, según su criterio, son "indispensables para todo aquel que quiera realizar un análisis de la teoría política de manera seria". En este texto de 270 páginas, se encuentran resumidas las principales ideas políticas de Platón, Aristóteles, Cicerón, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Maquiavelo, Jean Bodin, Thomas Hobbes, John Locke, Montesquieu, Jean Jacques Rousseau, Sieyés, Alexis de Tocqueville, Marx, Engels, Lenin y Karl Popper. Realemnte debemos decir que es un trabajo abundante en autores, pero al ser muchos, no se desarrollan de manera amplia.

Los dejamos con parte de la introducción: "De vez en vez, a lo largo del tiempo, han surgido hombres notables que han escrito sobre su realidad trascendiéndola. Son los clásicos. Un clásico es precisamente aquel que refleja su tiempo y, a la vez, lo trasciende. Su obra se convierte en un pilar en la historia de la humanidad. Ya no es más un griego del siglo V a. C. o un italiano del Renacimiento sino un hombre universal de todos los tiempos. Cuando esos hombres escriben sobre el estado y reflexionan sobre el poder; sus obras son políticas. Éstas han influido de manera notable en la historia de la humanidad.

Leer una obra clásica de filosofía política no es fácil, se requiere saber encontrar las principales tesis que conservan un valor actual o que explicaron un aspecto fundamental en su tiempo. Es preciso no perderse en la gran cantidad de aspectos abordados ni en aquellos que el viento de la historia se ha llevado". 

Sin duda alguna será un libro fundamental para los interesados en temas políticos, y se sumará a la colección personal de libros sobre teoría política, junto con los de George Sabine, Carlos Fayt, Umberto Cerroni, Jean Chevallier, etc.

Enrique Suárez-Iñiguez (2009): De los clásicos políticos. 

23 de octubre de 2010

EN PLENOS REACOMODOS

Ha comenzado ya el reacomodo político previo a las elecciones generales del 2011, en medio de una serie de indefiniciones que deben ir aclarándose.

En la centroderecha, Luis Castañeda Lossio y Solidaridad Nacional (SN) son una fuerza pivote por varios motivos. Ante todo, el doble período al frente de la comuna limeña deja una obra de infraestructura, modernización y relanzamiento de la capital peruana de inobjetable beneficio para los ciudadanos, lo cual justifica el inusual respaldo para un alcalde, que se va con casi 80% de aprobación. Luego, sería mezquino no recordar que SN ha sido fundamental para mantener la vigencia del pensamiento socialcristiano y de la alianza Unidad Nacional. Por lo tanto, una renovación del acuerdo con el PPC de Lourdes Flores (a quien debe considerarse triunfadora políticamente inclusive en el supuesto que no accediese a la alcaldía) podría implicar la constitución de una fórmula ganadora en los próximos comicios. Esa perspectiva exitosa puede potenciarse más si el Apra deja de lado la insensatez de una candidatura presidencial propia, que no tiene sentido tras la notable gestión gubernamental de Alan García y la paradójica derrota radical en las elecciones últimas.

En el neoliberalismo, la candidatura de Keiko Fujimori se mantiene segunda en las encuestas de intención de voto con buena cantidad de adherentes en el interior del país, donde hay quienes prefieren el autoritarismo a la verdadera democracia.

En la centroizquierda, Perú Posible y Alejandro Toledo son una fuerza que puede dar sorpresas por los antecedentes de buen gobierno, honestidad personal, el haber recuperado la democracia y porque el reconocimiento en el interior de la nación sigue siendo importante. Las posibilidades se incrementarían si fuese posible una alianza con Acción Popular, Somos Perú y la corriente emergente que representa César Acuña especialmente en el norte del país.

Por supuesto, para el interés de los peruanos que queremos preservar la democracia y las virtudes del modelo económico que nos permiten la estabilidad presente, lo que sería mucho mejor es una gran alianza entre todas las organizaciones mencionadas, menos el fujimorismo. Eso implicaría, claro, un acuerdo de punto fijo sobre alternancia entre los líderes y el desprendimiento necesario para lograr candidaturas unificadas. La ventaja indiscutible sería cerrarle las puertas al antisistema.

Precisamente, en la izquierda más dura se está intentando revivir la utopía del frentismo. Tras la victoria de Susana Villarán (independientemente del resultado final sobre la votación para la alcaldía capitalina) ha emergido una organización relativamente nueva como Fuerza Social que sí podría tentar la presidencia y una participación importante en el Congreso dependiendo de con quiénes haga alianza.

El Movimiento Nueva Izquierda, que reúne –entre otras agrupaciones– a Patria Roja, Tierra y Libertad y Lima para Todos, insiste en la necesidad de que continúe el vínculo que impulsó a Villarán, pero que también incluya al Partido Nacionalista. Sin embargo, los dirigentes de FS no están de acuerdo con asociarse al comandante Ollanta Humala. Difieren de este, y de los comunistas radicales, en dos postulados centrales: la “refundación de la república” (proyecto a todas luces vinculado a la experiencia chavista), y el dictado de una nueva Constitución, en la cual se postularía un “sistema más participativo” que nadie sabe precisar.

La disyuntiva es complicada porque, a diferencia de Fuerza Social, el MNI sí tiene capacidad de organización y movilización, como lo demuestra el haber llevado candidatos propios en 99 distritos, 26 provincias y 5 regiones. Además, y aunque resulte tragicómico, si se quebrase el acuerdo precario en su eventual alcaldía metropolitana Susana Villarán tendría que recurrir a los regidores de Lourdes Flores para poder gobernar Lima. Por supuesto, si FS y el MNI no van en un solo eje, solo estarían encaminándose a una derrota rotunda.

A su turno, el nacionalismo –hasta hoy estancado en un 11% de las preferencias públicas– no da muestras de un cambio programático y tampoco de ablandamiento conductual, pese a las buenas maneras democráticas de algunos de sus líderes, como Daniel Abugattas.

En cuanto a un eventual outsider, el desinfle de personajes pintorescos pero inviables como Jaime Bayly parece augurar que ya no habrá lanzamientos de advenedizos en la política. Pero el partidor todavía está instalándose y todos estos aprestamientos son muy fluidos. De modo que, aun cuando solo habrá unos tres meses de campaña proselitista efectiva, queda mucho pan por rebanar. Es decir que ni siquiera las encuestas más afinadas tienen hoy capacidad para hacer una prognosis acertada sobre quién ocupará la Presidencia de la República y cómo será la composición del Parlamento 2011-2016.

Por: Hugo Guerra

22 de octubre de 2010

ZIGMUNT BAUMAN: "LA IZQUIERDA ABANDONÓ A LOS DÉBILES"

Alain Touraine y Zygmunt Bauman recogen este año el premio de Comunicación y Humanidades por crear “instrumentos conceptuales singularmente valiosos para entender el cambiante y acelerado mundo en el que vivimos”. La modernidad líquida de Bauman es tal vez el concepto más original y esclarecedor de la sociología actual.

ZIGMUNT BAUMAN

A sus 85 años Zygmut Bauman (Poznan, 1925) ha atravesado el siglo XX sin perder pie en sus más oscuros recovecos para alcanzar el XXI pleno de experiencia y lucidez. Residente en Gran Bretaña desde los 70, tras huir sucesivamente de los nazis alemanes y los comunistas polacos, antisemitas todos, a sus estudios sobre el Holocausto siguieron los fundamentales analísis sociológicos de la contemporaneidad que le han dado fama mundial. ¿Quién no se ha topado con el concepto de “modernidad líquida”, con la noción del fin de las clases medias y la eclosión de “los nuevos pobres”? ¿Cómo no sentirse interpelado por sus advertencias acerca de la disolución de las seguridades de la sociedad del bienestar, del auge de la incertidumbre, el miedo y el olvido?

- Y sin embargo, en su obra aún prende un rescoldo de optimismo.- Me niego a abandonar la esperanza de que haremos lo que se debe hacer. Aunque no resulta evidente, tal y como están las cosas hoy. La tendencia a la desigualdad, que según los registros aumentaba de manera constante hasta hace poco, se ha invertido. La diferencia entre la renta per cápita que separa a los países desarrollados del resto del mundo seguía creciendo hasta hace poco tiempo, mientras que la diferencia entre los ricos y los pobres en todos o casi todos los países del primer mundo disminuía y el tema de la desigualdad social parecía firmemente bajo control en ellos... La situación actual es exactamente la contraria: el PIB de los países más ricos y de los países más pobres está acercándose e incluso colmando la diferencia que les solía separar, mientras que la distancia entre la cabeza y la cola de la jerarquía de la riqueza y de los ingresos en muchos de los países desarrollados ha vuelto a su envergadura de antaño, olvidada hace ya tiempo.

- Nace así una nueva pobreza en los países avanzados. ¿No hay futuro para la clase media?- La clase media, esto es, la gran masa de población que se extiende desde los que se encuentran en la parte más alta y cuya riqueza está garantizada hasta los de la parte más baja, que tienen garantizada su pobreza, está destinada a durar tanto como la sociedad dirigida por el mercado. Pero actualmente está viviendo unos tiempos difíciles y muchos de los países endeudados hasta el cuello, que temen nuevos recortes y despidos y que afrontan la necesidad de reducir drásticamente sus niveles de bienestar, revisan a la baja su modo de vida. Hace más o menos una década, el gran pensador estadounidense Richard Rorty insinuaba que, tras décadas de “aburguesamiento del proletariado”, entraríamos en una época de “proletarización de la clase media, es decir, de la “burguesía”. Hoy en día, la insinuación de Rorty parece cada vez más una profecía que se está cumpliendo...
- ¿La crisis acelera la tendencia que usted señala hacia la modernidad líquida y las identidades flexibles?- La modernidad sigue siendo tan líquida como antes, incluso más que antes de la crisis actual, y por eso las identidades sólo pueden seguir siendo flexibles. Sin embargo, lo que cambió el hundimiento del crédito es el abanico de posibilidades que se abrió ante esas “identidades flexibles” y su capacidad para elegir e imponer lo que elijan. Para muchas personas el número de opciones probablemente se reducirá, la capacidad de elegir disminuirá radicalmente. Las generaciones más jóvenes que entran ahora en el mercado de trabajo se enfrentan a una fragilidad social que la mayoría de sus padres pudo evitar: los horrores del empleo a corto plazo y su debilidad, y asumir la necesidad de aceptar la degradación social y el drástico recorte de las ambiciones personales. Incluso la perspectiva de la humillación personal y el rechazo de la valía y la dignidad, esas pruebas del destino tan potencialmente dolorosas para la autoestima humana...

- ¿Y la felicidad?- Hasta la reciente crisis la visión del mundo se construía sobre el “disfrute ahora y pague más tarde”. La felicidad estaba casi totalmente basada en una mayor libertad: más opciones, más cambios, más deseos y más emoción, experiencias no probadas y sensaciones deliciosas. Todos los demás problemas se resolverían solos. Pero actualmente nuestro mundo padece claustrofobia, cada vez más repleto de competidores. La protección de lo que ya tenemos está a la orden del día, más que la persecución de lo que todavía no tenemos. La seguridad se está desplazando, despacio aunque de manera constante, hacia el lugar que hasta hace poco ocupaba la libertad: “Asegurémonos de que nadie nos quita lo que ya hemos conseguido, más que preocuparnos de conseguir más” se convierte en el lema del día. La “seguridad” se eleva a valor supremo. Los Gobiernos buscan legitimar su poder a través de la demostración de su dureza con la criminalidad, la inmigración o el terrorismo.

- ¿Por qué afirma que la izquierda ha olvidado su compromiso de defender a los pobres?- Bien, una de las razones es porque es verdad, más allá de toda duda razonable. Los partidos de izquierdas han abandonado en general -en el ejercicio de su gobierno, pero, cada vez más, también en sus declaraciones- la causa del más débil: de los pobres, de los humillados, de los abandonados o los discriminados. Olvidaron e incluso rechazaron abiertamente los dos principios axiomáticos en los que se basa la crítica izquierdista del statu quo: primero, que la comunidad tiene el deber de asegurar a cualquiera de sus miembros frente a un infortunio individual, y segundo, que la calidad de la sociedad debería medirse, no en función del bienestar medio de sus miembros, sino del de sus partes más débiles. En su lugar, compiten con la derecha política por allanar el camino al gobierno de los mercados y de la filosofía que fomentan con hechos y palabras, a pesar de la creciente injusticia, la desigualdad y el sufrimiento que ello conlleva. Mientras, la extrema derecha y los movimientos populistas recogen los postulados que la izquierda abandonó pretendiendo ser sus engañosos defensores, mientras desvían a la gente del verdadero origen de su desgracia.

- Sus tesis seducen a los antiglobalizadores. ¿No observa una globalización positiva?- Hasta ahora, sólo hemos presenciado la globalización negativa, es decir, la globalización de fuerzas como las finanzas, el comercio de materias primas, la información, la criminalidad, el terrorismo, las drogas y el tráfico de armas que son fuerzas que, a pesar de sus profundas diferencias, están unidas por su costumbre y su intención de “violar las fronteras”: por su resistencia, su rechazo y su inobservancia de las leyes locales, los valores, las costumbres y los intereses y por el incumplimiento de la voluntad de los “nativos”. Todavía no hemos empezado en serio la globalización positiva: la ardua lucha para diseñar, construir y poner en marcha unas verdaderas instituciones políticas y judiciales globales y con iniciativa, con el derecho y la capacidad de controlar y supervisar las actividades de todas esas fuerzas actualmente desenfrenadas y de adelantarse a las consecuencias destructivas y catastróficas de sus promesas.

- ¿Qué valor tiene para usted el premio Príncipe de Asturias?- El Príncipe de Asturias es más importante para mí que cualquier otro galardón porque viene de España, la tierra de Miguel de Cervantes el autor de la mejor novela que jamás se ha escrito y el padre fundador de las humanidades. Cervantes fue el primero en lograr lo que todos los que trabajamos en las Humanidades tratamos de hacer con un éxito dispar. Como dijo otro novelista, Milan Kundera, Cervantes envió a Don Quijote a rasgar los telones cosidos entre sí con remiendos de mitos, máscaras, estereotipos y prejuicios, cortinas que cubren firmemente el mundo en el que vivimos y que nos esforzamos en comprender. Pero estamos destinados a luchar en vano mientras el telón no se alce o no se rasgue. Don Quijote no era un conquistador, fue conquistado. Pero en su derrota demostró que todo lo que podemos hacer frente a esa ineluctable derrota llamada vida es tratar de comprenderla.


EL CULTURAL.ES

EN LO MACRO MUY BIEN...

Como pocas veces en nuestra historia, nuestro país exhibe hoy un boyante crecimiento económico. ¿Seguir esa senda generará desarrollo? ¿Basta el crecimiento económico para crear institucionalidad? Estamos muy bien en lo macro, pero para que nuestra sociedad sea más próspera, pacífica, inclusiva y competitiva en el mundo global, no solo requerimos garantizar condiciones de crecimiento económico sino mejorar los indicadores relacionados con la institucionalidad, la justicia y el cumplimiento de la ley, que son medidos en el ámbito internacional. Por ejemplo, según el último Informe Mundial de Competitividad 2010-2011, el Perú continúa mostrando debilidades en el tema institucional, pues cayó del puesto 90 al 96 de un total de 139 países, mientras que Chile se encuentra en el puesto 28; es decir, 68 puestos por delante. Similares deficiencias muestran los Indicadores de Gobernabilidad del Banco Mundial, referidos al “respeto y cumplimiento de la ley”. Allí, mientas que Chile (88%) mejora de un período al otro, nosotros bajamos (26%), colocándonos por debajo del promedio latinoamericano (34%).

El cumplimiento de la ley es importante para el ciudadano y para la vida en sociedad. Si no rige la ley, no habrá transacciones seguras, no se podría cautelar la intimidad de las personas, no se podría garantizar derechos alimentarios, no habría derechos laborales, regiría en nuestras relaciones la ley de la selva y el crecimiento terminaría siendo territorio solo de algunos poderosos y de muchos mafiosos.

Desde el sector privado y académico se viene gestando una iniciativa para mejorar estos indicadores y afrontar una tarea pendiente en nuestra sociedad desde un actor clave para la promoción del Estado Constitucional de derecho: los abogados. Así como nuestras empresas se han globalizado y han adoptado prácticas de buen gobierno corporativo, el ejercicio del derecho se ha globalizado y requiere también de buenas prácticas para modernizar la profesión. Ya hay muchos abogados, gerencias jurídicas, estudios de abogados y facultades de derecho que se han adecuado a esta nueva realidad y que están adoptando nuevos estándares para el ejercicio profesional, pero falta aún mucho camino por recorrer. La visión es lograr al 2012 un sistema de autorregulación que garantice mejores estándares en la conducta de los abogados.

Para nuestro país es imperativo pasar del mero crecimiento económico al desarrollo sostenible, lo cual supone elevar los niveles de cumplimiento de la ley para fortalecer los derechos de los ciudadanos y el estado constitucional de derecho. Confiemos que así sea.

Por: Beatriz Boza