7 de enero de 2015

FUNDAMENTALISMOS

En la mañana del día de hoy, tres hombres encapuchados y vestidos de negro, portando armas automáticas, irrumpieron en la sede de Charlie Hebdo (semanario satírico francés que publica viñetas, reportajes, polémicas y chistes. Irreverente y estridentemente inconformista en el tono, la publicación es fuertemente atea y de izquierda y publica artículos críticos sobre la extrema derecha, el catolicismo, el islam, el judaísmo, la política, la cultura, etc) en París y mataron a doce personas (dos de ellas policías) e hiriendo a otras cuatro de gravedad. Entre los fallecidos se encuentran los dibujantes Charb, Cabu, Wolinski y Tignous.

Este acto terrorista ha enlutado a toda Francia y los principales medios de comunicación mundial han manifestado su protesta ante este acto que viola uno de los principales derechos: el de la libertad. Sin embargo, es importante practicar algún tipo de explicación (ojo, no justificación) a estos terribles hechos que espero no se vuelvan a repetir.

En primer lugar hay que tomar en cuenta que este fue un acto previsible, años antes el mismo semanario había sufrido amenazas por la publicación de sátiras sobre el profeta Mahoma y el islam lo que devino en ataques, tanto terroristas como virtuales. En ese sentido el papel de las fuerzas del orden y del Estado era proteger a los caricaturistas y a este medio de sufrir más ataques.

En segundo lugar, varios analistas han salido a solidarizarse con las víctimas del ataque ya que, como lo escribí líneas arriba, es un atentado contra la libertad de expresión. En este punto quisiera dedicar un poco más de análisis, ya que se está omitiendo un elemento importante: la cultura. Muchos de estos analistas, que debo suponer no tienen formación en ciencias sociales, dicen que se debe "proteger el principal derecho de la democracia occidental: la libertad". Esa es una típica visión etnocentrista. ¿Acaso el mundo oriental comparte el mismo significado que los occidentales damos de ciertos valores? ¿No fue acaso una clara muestra de ignorancia y falta de respeto al mundo islámico publicar dichas caricaturas sin tomar en cuenta las propias amenazas de las que fueron víctimas años atrás? Y es que una de las características del etnocentrismo consiste en juzgar a las demás culturas en base a nuestros propios patrones culturales. Algo que he aprendido de mi profesión es a quitarme mis propios anteojos culturales cuando llego o estudio una realidad diferente; eso en sociología se llama relativismo cultural: estudiar una cultura a partir de sus propios valores y significados.

Muchos otros intentan reducir el hecho terrorista a causales religiosas; sin embargo, recordemos que la religión es una forma o expresión cultural. Intentar comparar al islam con el catolicismo o el cristianismo es tan absurdo como comparar el significado que el mundo occidental le da al matrimonio con el que el mundo oriental hace del mismo valor. Decir "los católicos no serían capaces de algo así" es un chiste. Todos sabemos que tenemos un cardenal que si por él fuera, estaría quemando en la hoguera a todas las madres que abortan o poniendo un explosivo en las marchas que la comunidad gay hace en el Perú. Pero no lo hace porque es sancionado legalmente en nuestro mundo occidental.

El fundamentalismo religioso debe ser repudiado, los actos terroristas que se justifican bajo estos fundamentalismos deben ser severamente sancionados. Pero no nos hagamos los ciegos y reconozcamos que el fundamentalismo cultural es también dañino y lamentablemente es un "valor" que practican casi todos los miembros de todas las culturas del mundo.