18 de mayo de 2012

INVESTIGACIÓN (CUANTITATIVA) EN SOCIOLOGÍA. TOMO I


A lo largo de la historia de la humanidad, el ser humano siempre ha tenido la necesidad de conocer las cosas, de desentrañar su origen y significado e incluso poder anticipar sus posibles efectos o consecuencias. En base a lo anterior se han construido distintos tipos de saberes o conocimientos: en un inicio el conocimiento vulgar o empírico, producto de la experiencia directa con el mundo que lo rodea; luego el conocimiento filosófico, con la intención de explicar el origen último de las cosas; seguidamente, el conocimiento religioso, el mismo que por ser un dogma no acepta cuestionamientos científicos, simplemente se cree o no se cree en el; finalmente encontramos al conocimiento científico, entendiendo como científico todo conocimiento probado y probable producto del riguroso cumplimiento del método científico. La ciencia es tan amplia que se divide en disciplinas o ramas, para nuestro caso en el presente texto se desarrolla la investigación científica en sociología.

Cuando la sociología aparece como ciencia, en el siglo XVIII, una de las críticas más certeras fue la de su falta de cientificidad (tomando en cuenta el concepto de ciencia de esa época, relacionado a las ciencias naturales y su comprobación matemática), “problema” que fue largamente superado por Comte, Spencer, etc. Pero este debate se mantuvo muchos años más, llegando incluso hasta nuestros días. Surge entonces la necesidad de realizar una serie de procedimientos que asegurasen la “cientificidad” de los resultados de la investigación sociológica, con todo lo que ello, matemáticamente y estadísticamente conlleva. Pero hoy en día sabemos que el proceso de investigación sociológica no solamente se basa en estudios cuantitativos, sino que han empezado a desarrollarse con mucha mayor fuerza los estudios de corte cualitativo e incluso mixto

En este punto, respecto a la investigación científica en sociología, compartimos la idea de Anthony Giddens: “La investigación sociológica pretende profundizar debajo del nivel superficial de la vida cotidiana. Las buenas investigaciones deben ayudarnos a interpretar nuestra vida social de otra manera. Debe sorprendernos con sus preguntas y con los resultados que obtiene. Con frecuencia, los problemas teóricos y prácticos que interesan a los sociólogos son los mismos que preocupan al resto de las personas. Pero los resultados de sus investigaciones chocan a menudo con lo que consideramos sentido común”[1].

En el mismo sentido, Zemelman afirma: “La piedra de toque del conocimiento es la necesidad de conocer, lo que supone saber construir una relación de conocimiento trascendiendo lo dado, o producido, desde ciertos parámetros”[2]; al fin de cuentas todas son formas válidas para definir un problema que, como tal, servirá para alumbrar al momento en que está ubicado lo que al investigador le interesa conocer, en términos tanto de sus determinaciones e intereses científicos.

Uno de los primeros problemas que debe afrontar todo estudiante de sociología que desea realizar investigación es el referido a la adecuada elección del tema de investigación que desea desarrollar. Partimos de la idea, producto de la experiencia, que esta tarea si bien no es nada fácil, es la más importante de todo el proceso de investigación: un tema adecuadamente seleccionado nos conducirá a resultados significativos y el proceso mismo de investigación será ameno y satisfactorio. Pero no basta con tener el tema, además debemos justificarlo, es decir, explicar los motivos de dicha elección, plantear las preguntas de investigación, determinar nuestros objetivos, los mismos que guiarán el proceso y que deben estar presentes siempre durante el mismo para no salirnos del camino trazado; luego debemos de establecer las posibles respuestas a nuestro problema, es decir, las hipótesis que deseamos probar, la misma que debe ser operacionalizada en variables, indicadores, fuentes, etc.; finalmente elegir nuestro diseño de investigación.

En este primer volumen, se presentan algunas consideraciones en torno a los puntos tratados en el párrafo anterior, escogidos de los textos que presentan una mejor pedagogía para la explicación de los mismo; sin embargo debemos remarcar la idea de que los estudiantes deben buscar mayor bibliografía para profundizar sus conocimientos en investigación científica y poder desarrollar de la mejor manera posible esta primera etapa de la investigación científica en sociología


[1] GIDDENS, Anthony. Sociología. Alianza Editorial. 2001. p. 800.
[2] DE LA GARZA, Enrique. Tratado Latinoamericano de Sociología. Anthropos. 2006. p. 39