19 de abril de 2013

¿DÓNDE ESTÁ LA DEMOCRACIA?


Mario Moreno "Cantinflas" en una de sus muchas películas, dice: "Aquí o hablamos todos o no habla nadie, sino, ¿dónde está la democracia?" Tomo esta frase en el contexto actual que vive Venezuela en particular y América Latina en general. Luego de las elecciones presidenciales en el país del norte, el presidente encargado y amigo íntimo del extinto Hugo Chávez, Nicolás Maduro, obtuvo la victoria con un ajustado márgen , frente al opositor Henrique Capriles. El tema no pasaría de ser algo interno sino fuera por la escandalosa puesta en escena de la campaña electoral, la misma que se vio marcada por la abundante propaganda, tanto televisiva y escrita en favor de Maduro y los constantes ataques contra Capriles. La situación sería otra si el control de varios medios de comunicación, instituciones públicas, etc. no estuvieran en manos del oficialismo, etc; pero esa es otra historia, vayamos al ciertos puntos.

El poco margen con que supuestamente Maduro ha ganado nos muestra, en la realidad, una de las principales preocupaciones de Max Weber respecto al líder carismático; según la teoría weberiana de la legalidad carismática, este tipo de líderes logra legitimidad por sus condiciones "sobrehumanas" que lo hacen único y diferente al resto del pueblo, el pueblo al verse castrado de estas cualidades refleja en este líder esas cualidades y lo considera el elegido; Weber pensaba que el problema iba a llegar cuando dicho líder moría, existe, según Weber, una total incapacidad de este líder para poder dejar un heredero de todas estas cualidades extraordinarias, de tal forma que el pueblo continúe con su proyecto político; esto es lo que ha pasado en Venezuela, Maduro no ha llegado a los 10 millones de votos que le prometió a Chávez frente a su féretro.

La capacidad política de Maduro está clara, no está preparado para dicho cargo y lo demuestran sus primeras declaraciones cuando recibió sus credenciales prometió un reconteo de votos, con una voz entrecortada y con una mirada de no creerse el ganador; al día siguiente anuncia que los resultados se respetan y que no habrá ningún conteo; en el congreso venezolano, Cabello manda a callara a la oposición argumentando que "si no reconocen a Maduro como presidente no tienen derecho a hablar"; es decir, que para el señor cabello cerca del 50% de los electores (que votaron por Capriles) no merecen ser escuchados?.

La actitud y posición de los demás países latinoamericanos es vergonzosa, con una reunión de UNASUR en Perú,  le dan su respaldo a Maduro olvidando que muchos de esos países, incluido el Perú, pasaron por situaciones similares de dictadura, corrupción, control de medios de comunicación, etc. Acaso no hemos aprendido nada? Acaso se olvidan nuestros gobernantes que lo que mal empieza mal acaba? La historia está repleta de ejemplos que no me dejarán mentir. Punto aparte merecen los políticos peruanos, en especial los fujimoristas, quienes ahora se razgan las vestiduras y levantan su voz de protesta, en contra de la "dictadura izquierdista venezolana", ¿qué dijeron cuando se instauro la dictadura de Fujimori?, Acaso la señora Keiko, que hoy reclama por la democracia en Venezuela, no formó parte de la dictadura más corrupta de los últimos años? Por favor que no se venga ahora con actitudes de santa que no le quedan.

Finalmente una llamada de atención a los intelectuales latinoamericanos que miran desde otros lugares del mundo el problema, que lo critican, pero que no hicieron nada por evitarlo, ¿cuál es pues el rol de los intelectuales? Escucho, entre risa y preocupación, en el discurso de Maduro que piensa crear el "Instituto de Altos Estudios del pensamiento y obra de Hugo Chávez" ¿qué ha hecho Chávez para ser digno de que estudien sus ideas? Maduro intenta hacer lo que Chávez no pudo, en términos weberianos, formar a las nuevas generaciones en las cualidades de este "superhombre" para que lo sigan adorando y no cuestionen las decisiones que sus "herederos" tomen. 

Democracia implica respeto por la decisión de la mayoría, pero también respeto a la minoría que no se vio favorecida, democracia significa libertad, democracia significa consenso, diálogo. Estas responsabilidades les compete tanto al oficialismo como a la oposición. En Venezuela, ¿Dónde está la democracia?

10 de abril de 2013

ROBERT CASTEL, EL SOCIÓLOGO DEL TRABAJO

Hacia la segunda mitad de la década de 1990 se publicaron tres obras cruciales: La globalización, de Zygmunt Bauman, El fin del trabajo, de Jeremy Rifkin, y Las metamorfosis de la cuestión social, del sociólogo francés Robert Castel, recientemente fallecido. La lectura comparativa de estos libros permite trazar las coordenadas que explican el mundo laboral actual, los efectos sociales de las crisis europeas y aun las ráfagas de optimismo que de a ratos soplan sobre América Latina.

Castel consideraba que si la sociología tiene algún sentido, éste radica en su capacidad para hacer diagnósticos, como si el sociólogo fuera el médico de ese cuerpo humano colectivo que constituye un pueblo y, al establecer la naturaleza de una enfermedad, abriera un camino posible para su cura. No obstante, en el ejercicio de su arte desconfiaba de este aspecto prescriptivo, que asociaba con la profecía, y la satisfacía sólo a regañadientes, cuando algún periodista u oyente de sus conferencias se empeñaba en pedirle la hipótesis de una solución. A Castel le interesaba la cuestión del trabajo porque afecta al ser humano en uno de sus facetas centrales: su "estatuto de individuo".

En 2009 publicó El ascenso de las incertidumbres, libro que reúne textos publicados entre 1995 y 2008. Allí analiza los cambios que se produjeron en el mundo del trabajo en la Europa occidental desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de los años 70, a partir de la salida del capitalismo industrial y el ingreso en un nuevo régimen capitalista, al que Castel no da nombre, pero que en una nota al pie de página queda emparentado con el concepto de "capitalismo cognitivo" cultivado por Yann Moulier Boutang.

Castel se concentra en los tres sectores en que aquellos cambios son altamente significativos: la organización del trabajo, signada ahora por la desregulación y la precarización; la protección social, que cada vez cubre menos y de manera más asistencialista, y el estatuto del individuo. Según el sociólogo, la degradación del trabajo, tal como se lo conoció hasta la globalización, puede producir una degradación en las personas respecto de "su capacidad de conducirse como individuos íntegros dentro de la sociedad". "Ese estatuto de individuo está conectado estrechamente a la consistencia de la situación salarial, a la solidez del estatuto del empleo -explicó durante una visita a Buenos Aires-. Cuando ese zócalo se fragiliza, el individuo mismo se fragiliza y en el caso extremo, se anula." De todos modos, cuando se explicaba, Castel trataba de introducir siempre una nota de optimismo. Y había dado con una simpática verdad de Perogrullo: "Hay que ser realistas pero no fatalistas y no ver esta dinámica como un destino escrito en el cielo. Si bien es cierto que el futuro es incierto, eso quiere decir que también es incierto que vaya a ocurrir lo peor que podemos esperar".

FUENTE: lanacion.com

27 de marzo de 2013

LA SEMANA SANTA Y LOS POBRES

“¿Tú eres rey?”, pregunta Pilato a Jesús en un texto del evangelio de Juan que volveremos a leer esta Semana Santa. Jesús no lo niega, pero precisa: “Mi reino no es de este mundo”. Pilato, astuto, no se engaña, le dice: “¿Entonces tú eres rey?”. Una cuestión que es, más bien, un aserto. Jesús asiente: “Yo soy rey”. Esa afirmación le costará la vida. Sus acusadores aprovecharán para gritar que ello va contra la autoridad del emperador romano, por esa razón, y no sin intención burlona, pondrán la inscripción INRI en la cruz.

Pero ¿qué ha querido decir Jesús al sostener que su reino ‘no es de este mundo’? ¿Se trataría de un reino ahistórico, alojado exclusivamente en un más allá de nuestro tiempo? Según el testimonio de los evangelios, el reino está presente desde ahora entre nosotros, en ruta a su plenitud, incluso nos enseñó a pedir “que tu reino venga”. Jesús dice a Pilato que es rey, pero de un reino muy distinto al que el gobernador representa. No es mundano, no usa el poder para dominar y defender privilegios, sino para servir. Servir, ante todo, a los últimos de la sociedad, a los olvidados. Sin duda, se requiere de medios eficaces para transformar situaciones en las que no se respeta la dignidad humana y los derechos humanos de los más débiles; eso sí constituye un poder, pero, desde las enseñanzas del evangelio, deber ser siempre un poder generoso y humilde de servicio. No como el de “los grandes de este mundo” que “tratan despóticamente” y “abusan de su poder”. “Que no sea así entre ustedes”, les dice Jesús a sus discípulos (Marcos 10,42). Una advertencia hoy para todos, incluida la propia Iglesia.

Hacer memoria de la muerte y resurrección de Jesús debe ser una ocasión para respirar a pleno pulmón y experimentar el don de la vida que celebramos en estos días. No nos dejemos ganar por el escepticismo frente a la necesidad de cambios personales y a la posibilidad de construir una sociedad justa y humana, en la que todos tengan un lugar digno y justo. Aprender a estar alertas frente a todo tipo de maltrato y discriminación, y ser conscientes de la parte de responsabilidad que nuestra dejadez y repliegue culpable sobre nosotros mismos pueden tener en esos hechos, son condiciones indispensables para un cambio. Al renovar nuestra esperanza en el misterio pascual que celebraremos muy pronto, renovemos igualmente la capacidad de estar atentos a todo lo que vulnere a los seres humanos, imágenes de Dios para un creyente, por quienes Jesús entregó su vida.

El papa Francisco acaba de decirnos que sueña con una “Iglesia pobre y para los pobres”, para eso necesitamos, como lo ha dicho también, reconocer que el auténtico poder de la Iglesia consiste en servir a los pobres. ¿Estamos, como cristianos y como Iglesia, dispuestos a morir a nuestras propias ventajas y a ciertas consideraciones sociales por solidaridad con los más pobres, en los que encontramos a Jesucristo, muerto y resucitado por todos? Si no es así, aunque hayamos pasado por la Semana Santa, ella no habrá pasado por nosotros.

26 de marzo de 2013

SMO

Yo estudié en un colegio de policías, las formaciones y los desfiles diarios eran una obligación más que un deseo personal; el himno e izamiento del pabellón nacional era practicado religiosamente todos los lunes, días en que asistíamos 15 minutos antes para la formación, orden cerrado y marcha hasta nuestras respectivas aulas; el 70% de mis profesores eran policías que iban a dictar clases con sus uniformes (y sus armas respectivas); casi todos los días, aquellos que teníamos cierta estatura, practicábamos para los concursos de desfiles por el día de la Policía Escolar, Fiestas Patrias, Aniversario de Arequipa, Día de la Policía, etc. (dicho sea de paso, mientras estaba en quinto de secundaria, mi promoción ganó dichos concursos); y experimenté muchas cosas más que no hubiera podido vivirlas en otro colegio. Sin embargo esa fue una etapa que no escogí, sino que mis padres seleccionaron para mí.

Hoy en día vuelve a pasar lo mismo, pero ya no son los padres, sino es el Estado quien va ha decidir por los miles de adolescentes y jóvenes que vayan a tener la suerte (o mala suerte) de ser seleccionados para tener el "honor" de servir en el Servicio Militar Obligatorio (SMO). Pero es necesario realizar algunas precisiones sobre dicho servicio, cuya modalidad obligatoria no es nueva, pero si lo es la forma en que seleccionarán a los nuevos reclutas: por sorteo.

Dicen que en el mes de mayo se realizará un sorteo a nivel nacional para seleccionar "a azar" a aquellas personas que deberán enlistarse en la milicia; aquellas personas que no puedan (léase, no quieran, no les de la gana) de ir tendrán que pagar una multa de unos nada despreciables S/.1800.00 nuevos soles. Dicha medida tiene un tinte claramente discriminatorio, como siempre en contra de los más pobres; y me recuerda a la nefasta ley de la conscripción vial (dada por el presidente Augusto B. Leguía) en los años 20, la cual consistía en que todos los ciudadanos mayores de 18 años deberían trabajar comunitariamente en la construcción y mejoramiento de las carreteras a nivel nacional, obviamente, y seguramente igual que hoy, aquellas personas de estatus económico alto no fueron a hacer dicho servicio exhonerándose previo pago. Presumo que la situación será igual ahora, aquellas familias que no desean mandar a sus hijos al SMO sencillamente pagarán (porque ellos si pueden) la multa, sin embargo las familias de clase media y baja tendrán que resignarse a ver a sus hijos marchar al cuartel, con todo lo que ello implica.

Sería hipócrita y falso decir que las condiciones de nuestros soldados son las mejores o que en las instituciones donde son formados se respeta la dignidad o los derechos básicos de los cadetes. La mayoría son maltratados, tanto en su formación, alimentación, estado mental y físico (en este punto es importante revisar las obras de Vargas Llosa y otros literatos que narran la vida en el cuartel). Cada vez salen casos de soldados abusados sexualmente, violentados físicamente,obligados realizar las actividades más denigrantes que un ser humano pude hacer, mandados a zonas de terrorismo, narcotráfico, etc, sin la preparación ni el armamento necesario. Las familias humildes, lamentablemente van a ver a sus hijos en estas condiciones, o en otros casos el despido será un adiós eterno.

Finalmente queda un tema de sistema: la democracia. Aunque a algunos militares no les guste vivimos en democracia y dicho sistema se basa en un supuesto fundamental: la libertad. El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, José Cueto Aservi, muy alegre dice: "los padres deben dejar que sus hijos tengan la LIBERTAD de ser parte de las Fuerzas Armadas" ¿acaso este militar se ha olvidado que el Estado les ha quitado esa libertad? ¿de qué libertad habla cuando los jóvenes van ha ser obligados a ir al SMO, por el simple hecho de no poder pagar S/.1800.00 nuevos soles de multa? Se justificaría el "déficit" de soldados en una situación de inminente guerra interna o conflicto externo, situación en la que nuestra patria no se encuentra.

He comenzado esta entrada con mi experiencia en un colegio policial y lo he hecho porque sorprende oir a personas supuestamente intelectuales defender el SMO porque, según su criterio, formará peruanos más patriotas, defensores de su país y amantes de lo suyo; en mis 11 años de estudiar en el Neptali Valderrama Ampuero he aprendido eso, pero no por desfilar, cantar el himno o levantar más alto el pie, lo he aprendido de lo que he vivido con mis amigos y compañeros. No es más patriota el que más fuerte canta el himno, el que marcha mejor o el que está con su escarapela todo el mes de julio (de hecho podrán hacer eso y más, pero son corruptos, engañan a sus esposas, maltratan a sus hijos, etc.) he aprendido que el patriotismo se demuestra con actos concretos, primero estudiando para ser un buen profesional y servir a mi país con mi trabajo, creo humildemente, que ese es el verdadero sentido del amor al Perú.

19 de marzo de 2013

ENTREVISTA A JULIO COTLER

El sociólogo e investigador principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), Julio Cotler, fue entrevistado por Rosa María Palacios en su programa de ATV+ para analizar las implicancias de la victoria conseguida por la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, en las elecciones que intentaban revocarla del cargo.


8 de marzo de 2013

SEGUNDA ENCUESTA DE PERCEPCIÓN CIUDADANA DE CALIDAD DE VIDA DE AREQUIPA METROPOLITANA - 2012

El pasado martes fue presentado a nivel regional el estudio titulado "Segunda encuesta de percepción ciudadana de Calidad de Vida en Arequipa metropolitana - 2012", el mismo que fue elaborado por la Iniciativa ciudadana "Arequipa te queremos". Comparto con ustedes dicho estudio resaltando el hecho de que muchas respuestas de la población son muy cuestionables y no se reflejan con la situación económica, social, política y cultural de Arequipa; también debe destacarse que es un estudio simplemente descriptivo, que hubiera podido tener mucha mayor capacidad explicativa si se correlacionaban algunas variables y si se realizaba un análisis más profundo, situación que no vemos en dicho estudio, situación que se hubiera podido solucionar con un marco teórico y/o contextual del lugar objeto de estudio. Sin embargo deseo expresar mis felicitaciones a dicha institución y al coodinador Nilo Cruz, por realizar esta primera aproximación sobre el tema de percepciones.

2 de marzo de 2013

ELECCIÓN DEL PAPA, PROCESO ELECTORAL

El sociólogo en religión, Bernardo Barranco, destacó que la designación del próximo Papa, en el fondo, es un mero proceso electoral; además, informó que la votación del cónclave debe beneficiar al ganador con dos terceras partes de sufragios.

El especialista en religión, Bernardo Barranco Villafán, destacó que en los próximos días se elegirá al máximo líder religioso del cristianismo, esto tras la renuncia del ahora nombrado Papa emérito, Benedicto XVI; sin embargo, consideró que, en el fondo, es un proceso electoral.

En entrevista para el espacio de "José Cárdenas… Informa", Barranco Villafán destacó que la designación del suceso del Joseph Ratzinger como Papa, como en todo proceso, es una elección, motivo por el que no es de sorprender la campaña que se registró por parte del cardenal de Ghana, Peter Turkson, aparezca en carteles promocionales en toda la ciudad de Roma, Italia.

"Al final es un proceso electoral en el fondo y como todo proceso, ciertas jugadas excesivas, rudas o de coacción, son altamente penalizadas", hizo hincapié el también sociólogo, Bernardo Barranco.

Peter Turkson es un cardenal de justicia y paz que ha tenido contacto con el mundo musulmán, "me parece que es hijo de un padre católico y una madre metodista, con lo que ha presumido que tendría una amplia actitud de ser ecuménico".

Por otro lado, destacó que, por probabilidad, es factible que el próximo Papa sea de descendencia europea, pues cuentan con 62 cardenales en su representación, de estos, 28 son italianos, quienes han jurado que regresarán al máximo trono eclesiástico.

"Tienen infraestructura que les permitirá sacar un pontificado, los cardenales latinoamericanos, por la extensión, son pocos, 19; sin embargo, es preocupante porque la mayoría tienen ‘peros’… todos estos son más conservadores que los europeos", indicó Barranco Villafán.

Comentó que, en total, son 228 cardenales, de los cuales sólo tienen derecho de participar aquellos que tengan menos de 80 años, aunque todos pueden ser electos.

Por último, enfatizó que para que el nuevo Papa sea elegido se necesita la votación de dos terceras partes de los cardenales; es decir, 77 votos, aproximadamente, método que era aplicado con anterioridad y que fue re impuesto por Benedicto XVI durante su mandato.

FUENTE: Vanguardia